En pocas palabras

  • Autoridad

    La Biblia es la Palabra de Dios y la autoridad suprema para nuestra fe y vida.

  • Salvación

    Confesamos la salvación por la gracia de Dios mediante Jesucristo.

  • Confesión

    Nos suscribimos a la Confesión de Fe y a los Catecismos Mayor y Menor de Westminster, subordinados a la Escritura.

  • Iglesia

    Cristo edifica a su iglesia por medio de la Palabra, los sacramentos y el servicio de sus oficiales. Los pastores y presbíteros enseñan, cuidan y equipan a la congregación para la madurez y el servicio.

  • Vocación

    Creemos que el señorío de Cristo alcanza toda la vida y que cada creyente está llamado a servir a Dios y al prójimo con fidelidad en su vocación.

La Escritura, nuestra autoridad

Creemos que las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos son la Palabra de Dios y la regla suprema de nuestra fe y vida. Los credos, confesiones y catecismos no sustituyen ni están por encima de la Biblia; sirven como expresiones históricas y subordinadas de lo que la Iglesia entiende que la Escritura enseña.

Credos históricos

La fe cristiana histórica

A lo largo de los siglos, la Iglesia ha expresado las doctrinas centrales de la fe cristiana mediante credos y definiciones doctrinales que ayudaron a preservar una confesión clara acerca de la Trinidad y de la persona de Jesucristo.

  • Credo de los Apóstoles

    El Credo de los Apóstoles ofrece una síntesis breve de la fe cristiana histórica. Confiesa al Dios trino —Padre, Hijo y Espíritu Santo— y resume las verdades centrales acerca de la creación, la persona y obra de Jesucristo, la Iglesia, el perdón de los pecados, la resurrección y la vida eterna.

  • Credo Niceno

    El Credo Niceno expresa de manera especialmente clara la fe de la Iglesia en un solo Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Afirma la plena divinidad de Jesucristo, su encarnación para nuestra salvación, su resurrección y su regreso, y confiesa al Espíritu Santo como Señor y dador de vida. Su formulación está asociada a los concilios de Nicea (325) y Constantinopla (381).

  • Definición de Calcedonia

    La Definición de Calcedonia confiesa que Jesucristo es una sola persona, verdadero Dios y verdadero hombre. En él permanecen unidas plenamente la naturaleza divina y la naturaleza humana, sin confundirse ni dividirse. Esta formulación protege la enseñanza cristiana histórica acerca de quién es Cristo y de la realidad de su encarnación.

  • Credo Atanasiano

    El Credo Atanasiano desarrolla con particular precisión la doctrina de la Trinidad y la persona de Jesucristo. Confiesa un solo Dios en tres personas —Padre, Hijo y Espíritu Santo— y afirma que Jesucristo es plenamente Dios y plenamente hombre.

Estándares confesionales

Los Estándares de Westminster que suscribimos

Como iglesia presbiteriana y reformada, nos suscribimos a la Confesión de Fe de Westminster y a los Catecismos Mayor y Menor de Westminster. Estos documentos, subordinados a las Sagradas Escrituras, presentan de manera ordenada el sistema de doctrina que confesamos.

  • Confesión de Fe de Westminster

    La Confesión de Fe de Westminster presenta de manera sistemática la doctrina cristiana reformada. Trata, entre otros temas, la autoridad de las Escrituras, Dios y la Trinidad, la creación y la providencia, la caída y el pecado, el pacto, la persona y obra de Cristo, la justificación, la adopción y la santificación, la ley de Dios, la libertad cristiana, el culto, la Iglesia, los sacramentos y las últimas cosas.

  • Catecismo Mayor de Westminster

    El Catecismo Mayor desarrolla con mayor profundidad la doctrina y la vida cristiana mediante preguntas y respuestas. Trata ampliamente la Escritura, Dios, Cristo, la obra de salvación, los mandamientos, la oración, la Iglesia y los sacramentos, y sirve como instrumento de formación doctrinal más detallada.

  • Catecismo Menor de Westminster

    El Catecismo Menor resume de forma concisa las doctrinas fundamentales de la fe y los deberes de la vida cristiana. Su formato de preguntas y respuestas lo convierte en una herramienta especialmente útil para la enseñanza, el discipulado y la formación de la congregación.

Qué significa ser presbiterianos y reformados

  • La Escritura

    Procuramos que gobierne nuestra doctrina, nuestra adoración y nuestra vida.

  • La salvación

    Es por la gracia de Dios mediante Jesucristo.

  • Los sacramentos

    Administramos el Bautismo y la Cena del Señor, instituidos por Cristo.

  • El gobierno de la iglesia

    Cristo guía y cuida a su iglesia por medio de sus oficiales. Los presbíteros están llamados a pastorear, enseñar y equipar a la congregación para una vida cristiana madura y activa.

Vocación y vida cristiana

El señorío de Cristo sobre toda la vida

Creemos que la fe cristiana no se limita al culto del domingo ni a las actividades de la iglesia. Jesucristo es Señor de toda la vida, y cada creyente está llamado a servir a Dios allí donde Él lo ha colocado.

El trabajo, la familia, el estudio, las profesiones, la cultura y el servicio al prójimo son ámbitos en los que procuramos vivir con fidelidad, honestidad y gratitud delante de Dios.

Un médico, un abogado, un maestro, un empresario, un trabajador, un estudiante o una persona dedicada al hogar puede servir fielmente a Dios desde su propia vocación.

Desde la creación, Dios encomendó al ser humano responsabilidades sobre el mundo que hizo. Entendemos esa tarea como una mayordomía: desarrollar responsablemente los dones recibidos, cuidar la creación y poner nuestro trabajo al servicio de Dios y del prójimo.

La madurez cristiana también implica aprender a ejercer con fidelidad los dones, capacidades y responsabilidades que Dios nos ha dado. La iglesia procura formar discípulos arraigados en la Palabra, capaces de servir a otros, dar testimonio del evangelio y vivir fielmente bajo el señorío de Cristo en cada ámbito de la vida.

  • Vocación

    Servimos a Dios también por medio de las responsabilidades y trabajos a los que somos llamados.

  • Trabajo

    Procuramos trabajar con honestidad, excelencia y servicio al prójimo.

  • Mayordomía

    Reconocemos que la creación pertenece a Dios y que debemos usar responsablemente los dones y recursos que recibimos.

  • Toda la vida

    Familia, estudio, profesión, cultura y servicio forman parte de una vida vivida bajo el señorío de Cristo.

Dentro de la tradición reformada

Esta comprensión de la vocación y de la vida cristiana ha sido desarrollada ampliamente dentro de la tradición reformada. Juan Calvino destacó el valor del llamado de Dios en las vocaciones ordinarias. Abraham Kuyper enfatizó el señorío de Dios sobre todas las dimensiones de la vida y la responsabilidad propia de sus distintas esferas. Herman Bavinck relacionó la vocación, la cultura y el trabajo humano con una vida de servicio bajo el Reino de Dios.

Estos aportes son referencias valiosas de la tradición reformada; los estándares confesionales que nuestra iglesia suscribe son los Estándares de Westminster, subordinados a la Escritura.

Referencia histórica

Otros documentos de la tradición reformada

A lo largo de la Reforma, otras iglesias hermanas expresaron la fe reformada mediante confesiones y catecismos que han tenido una influencia importante en la historia de la Iglesia. Entre ellos se encuentran la Confesión Belga, el Catecismo de Heidelberg y los Cánones de Dort.

Estos documentos son referencias importantes de la tradición reformada, aunque los estándares confesionales que nuestra iglesia declara suscribir son los Estándares de Westminster.

La doctrina en la enseñanza de la iglesia

Consulta nuestros sermones para conocer cómo estas verdades se enseñan y aplican en la vida de la congregación.

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